![]()
bromato de potasio
El bromato de potasio continuó siendo utilizado sin ninguna regulación
por los panaderos de todo el mundo hasta 1982, año en que el científico
japonés Yuki Kurokawa publicó sus estudios sobre los efectos
que esa sustancia provoca en ratas de laboratorio en tiempos relativamente
cortos y con cantidades cercanas a las empleadas en el pan y la harina. Este
descubrimiento cambió la historia de esa sustancia química y
llevó al Japón a ser el primer país en regular su uso.
El efecto cancerígeno del bromato de potasio fue reconocido por la
Agencia Internacional de Investigación para el Cáncer en 1983.
Ese mismo año, la FAO y la OMS propusieron no permitir concentraciones
mayores de 75 mg. por kilogramo de harina. Dos años después
la Health and Welfare Agency de los Estados Unidos bajó el límite
máximo a 50 mg. y propuso incluir el bromato de potasio en la lista
de las sustancias prohibidas para el consumo humano. Luego, en 1989, la Comisión
de la Comunidad Europea prohibió totalmente su uso en los alimentos,
decisión secundada por la FAO y la OMS en 1992 y recomendada a todos
los países miembros, incluido el Perú, en 1994. Por último,
estudios realizados por el Comité Mixto FAO-OMS, indicaron que el bromato
de potasio también produce tumores en las células renales, las
células peritoneales y las células foliculares de la tiroides.
En la panificación, no hay que confundir los productos llamados auxiliares
con los aditivos. Los auxiliares se usan para corregir defectos específicos
de las harinas, mientras que los aditivos se usan de manera indiscriminada
para explotar los beneficios económicos que con su uso se obtienen.
Un exceso en la proporción del bromato produce una costra en el pan
y la masa tiene una apariencia esponjosa. Si usted agarra un pan con bromato
y lo estruja en la mano, si está tostado, la costra se descascara y
la masa queda reducida a una fracción del volumen que tenía,
porque la mayor parte de ese pan es aire.
El bromato de potasio se prohibió porque se comprobó en laboratorio
que tiene acción nefrotóxica, carcinogénica y mutagénica.
Pero la prohibición de su uso se debe a dos razones complementarias.
Una es la acción de corto plazo, que puede ocasionar intoxicaciones
graves por sobredosis, incluso causando la muerte y la otra es una acción
de largo plazo y que puede causar daños renales irreversibles, cáncer
y mutaciones...siga leyendo
Fuente: www.peruprom.com


